Hace muchos años que viene muriendo mucha gente, víctima de los agrotóxicos, la mayoría fabricados por Monsanto. Los niños y abuelos son los más débiles por lo tanto, los más afectados a la contaminación de estas sustancias químicas, y ya se han llevado muchas vidas a lo largo y ancho de la República Argentina.
El nombre Sofía Gatica se hizo conocido por ser una madre luchadora, incansable, para que se respete el medioambiente y para que cesen las fumigaciones a cielo abierto en zonas cercanas a lugares poblados. Ella sufrió el dolor más grande para una madre, que fue perder a su hija como producto de esas actividades inescrupulosas.
Y son muchos los casos, y son pocos los gobernantes y políticos que dijeron BASTA A MONSANTO y BASTA DE FUMIGAR.
Los negociados y los acuerdos políticos casi siempre han triunfado sobre la vida de la gente.
Hoy se nos va otra niña más, otra muerte que pudo ser evitada.